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Es de origen ancestral introducido por los romanos, y de carácter varietal autóctono. Se sitúa en altitudes medias de 650 mts., en terrenos de fuertes pendientes con bancales en algunos casos, de estructuración minifundista, sobre suelos pobres y ácidos, pizarrosos o en abanicos aluviales terciarios derivados de la descomposición de la masa granítica predominante. Las parcelas son de tamaño reducido y las cepas viejas, con edades comprendidas entre los 50 y los 100 años. Están plantadas con una densidad media de 2700 cepas por hectárea, lo que imposibilita su mecanización (es decir, el trabajo es con animales), en marco real (2x2 mts.), y poda en vaso. No se utilizan fitosanitarios, salvo el caldo bordolés y el azufre, y el abonado es predominantemente con estiércol animal, frente al mineral. Las producciones medias no superan los 3000 kgs. por hectárea. Estas condiciones del terrazgo vitícola, junto con las condiciones climáticas mediterráneas extremas en los Arribes del Duero, resultan en unos frutos de enorme calidad (poros racimos por cepa, y bayas de pequeño tamaño):
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La variedad tinta es la Juan García, de origen
ancestral y única en el mundo en este entorno. Es una uva autóctona
que produce caldos de gran complejidad, con cuerpo y finura, y longevos
en su crianza. Sus vinos son cálidos, de alta graduación
alcohólica de 12º-14º, dado que su óptimo
de madurez es cuando ya presenta elevada concentración de azúcar.
Los tintos jóvenes son rojos púrpura brillante, afrutados
con aromas con fuerte personalidad varietal y carácter propio
de suelos graníticos y pizarrosos. Untuosos y persistentes
en boca. Los rosados elaborados a partir de esta uva son de color
frambuesa brillante, con aromas a frutas de sotobosque frescas, que
persisten en boca con tonos herbáceos. Su graduación
alcohólica ideal suele ser de 12,5º-13º. La uva blanca es la Malvasía, variedad muy extendida en la Edad Media en todo el Mediterráneo. Hoy presente en Italia, España y Portugal, produce vinos secos y dulces, finos e intensos en aromas: Caldos dorados y brillantes, con aromas a manzana y pera con tonos florales y herbáceos, que dejan en boca un sabor amplio y untuoso, con retrogusto fresco y verde. Posee una graduación alcohólica óptima de 12,5º-13º. |
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